Sobre Nosotros

La Roosevelt: un concepto único

La Roosevelt · actualizado en Nov 2026

Un espacio BEAUTIQUE (Beautiful - Unique - Boutique) donde la casona, el arte, la gastronomía y las personas se convierten en parte de un mismo museo vivo.

La Roosevelt es una casona histórica en el corazón del Centro de Mazatlán que hoy funciona como museo vivo, galería de arte, hotel boutique y espacio de experiencias. Todo esto nace de la visión de Isabel Toledo, su directora creativa y curadora, quien conceptualizó el proyecto como un lugar BEAUTIQUE: Beautiful - Unique - Boutique.

Más que un edificio restaurado, La Roosevelt es un nido de artistas donde la creatividad se vive a diario: en las exposiciones, en las piezas del acervo, en los talleres y recorridos, e incluso en los proyectos gastronómicos y comerciales que habitan sus espacios.

“Para mí, La Roosevelt tenía que ser un lugar BEAUTIQUE: hermoso, único y con un trato íntimo. Un refugio tanto como para artistas y visitantes.”

Isabel Toledo, directora creativa de La Roosevelt

Beautiful · Unique · Boutique

El concepto BEAUTIQUE resume la esencia de La Roosevelt. Beautiful, porque la casona conserva su arquitectura original y se llena de arte, luz y piezas cuidadosamente seleccionadas. Unique, porque cada rincón tiene una historia, una curaduría y una vibra particular que no se repite. Boutique, porque la experiencia es cercana, íntima y pensada en detalle para cada visitante y huésped.

La casona se vive como un espacio en movimiento: las exposiciones cambian, las obras dialogan entre sí, los muebles se integran como piezas del museo y las actividades culturales transforman la manera en que se habita el lugar.

Locales comerciales en La Roosevelt
Fachada lateral de La Roosevelt de noche

La Roosevelt como nido de artistas

Desde su reapertura, La Roosevelt se ha pensado como un hogar para artistas. Pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas, músicos y creadores de distintas disciplinas encuentran aquí un lugar para exponer, compartir y conectar con el público.

Las exposiciones en la galería, el acervo cultural en crecimiento y las piezas que se integran de manera permanente convierten la casona en un ecosistema creativo donde el arte no sólo se cuelga en los muros: se vive en cada recorrido, en cada conversación y en cada estancia.

La Roosevelt es un nido que recibe, impulsa y celebra a quienes crean. Quien expone aquí, deja una parte de su obra y de su historia en la casona.

Museo vivo, galería de arte y hotel boutique

Hoy, La Roosevelt es al mismo tiempo museo vivo, galería de arte y hotel boutique que se renta a través de Airbnb. Quien visita la casona puede recorrerla como museo, apreciar las obras, participar en un taller o sumarse a un recorrido guiado que cuenta su historia y su arquitectura.

Quien decide hospedarse, duerme literalmente dentro de una casona museográfica: las habitaciones mantienen el carácter histórico de la vivienda e integran arte contemporáneo, diseño y confort, sin perder la esencia de hogar.

Además, la programación incluye talleres artísticos, actividades culturales y recorridos pensados para distintos públicos: residentes, visitantes, amantes del arte y curiosos que desean conocer el Mazatlán moderno desde otra mirada.

Locales comerciales con alma de galería

Para Isabel Toledo, las personas que preparan los alimentos también son artistas. Bajo esa idea, las áreas comerciales de La Roosevelt se han curado como si fueran parte de la galería: proyectos gastronómicos, wine bar, cervecería y otros conceptos que cuidan tanto el sabor como la estética, el servicio y la experiencia.

Cada local se integra como una pieza más del conjunto: espacios únicos, con muy buena vibra, donde se puede comer, brindar, conversar y convivir rodeados de arte y arquitectura histórica. No son sólo “negocios”: son extensiones vivas del concepto BEAUTIQUE.

En La Roosevelt, hasta las áreas comerciales son parte del museo vivo: se curan con la misma atención, el mismo cariño y la misma búsqueda de belleza.

Una historia que se sigue reescribiendo

La Roosevelt no es un proyecto terminado: es una historia en curso. Cada exposición, cada taller, cada huésped y cada propuesta comercial suman una capa nueva a este museo vivo del Mazatlán contemporáneo.

Que tu visita marque un nuevo vinculo con lo que inspira, transforma y permanece.